La primera vez que un paciente ve el tamaño de un lente escleral, la reacción más común es de incredulidad: ¿eso va a entrar en mi ojo?
La respuesta es sí — y con la técnica correcta, el proceso se vuelve rápido y natural. La curva de aprendizaje existe, pero la mayoría de los usuarios la supera en una o dos semanas de práctica. Esta guía te lleva paso a paso por la colocación, el retiro y el cuidado diario.
Si todavía no conoces qué son los lentes esclerales y por qué se usan en el queratocono, te recomendamos empezar por la guía completa de lentes esclerales.
1. Qué necesitas antes de comenzar
Antes de cada sesión de colocación, asegúrate de tener a la mano:
- Tus lentes esclerales en sus estuches con solución de conservación
- Solución salina estéril para rellenar el lente (preferiblemente sin conservantes)
- Solución limpiadora para lentes rígidos (la que te indicó tu especialista)
- Ventosa de silicona para el retiro (la que entregaron con los lentes)
- Espejo con aumento a altura de encimera, para no tener que inclinar la cabeza
- Buena iluminación
- Una superficie limpia donde apoyar los estuches
Lávate las manos con agua y jabón antes de tocar los lentes o los ojos. Es el paso más importante de toda la rutina.
2. Cómo lavarte y secarte las manos
Las manos son el mayor vehículo de contaminación en el manejo de lentes de contacto.
- Usa jabón neutro sin lociones, cremas ni fragancias (los residuos grasos transfieren al lente)
- Frota todas las superficies: palmas, dorsos, entre los dedos, debajo de las uñas
- Enjuaga completamente
- Seca con una toalla de papel limpia o una toalla que no suelte pelusa — las toallas de tela pueden dejar fibras que irritan el ojo
No toques el lente hasta que las manos estén completamente secas.
3. Cómo llenar correctamente el lente
Este paso es crucial y diferencia al lente escleral de cualquier otro lente de contacto. El lente debe colocarse lleno de solución salina para crear la cámara de líquido que lo hace funcionar.
- Retira el lente del estuche con los dedos — sujétalo por el borde, no por la superficie óptica
- Enjuaga el lente con solución salina estéril
- Coloca el lente en la ventosa de inserción (si la usas) o entre el pulgar, el índice y el dedo medio
- Rellena el lente hasta el borde con solución salina estéril. El lente debe quedar completamente lleno, sin espacio de aire
La solución salina sin conservantes es la opción preferida. Las soluciones con conservantes pueden acumularse en la cámara de líquido y producir irritación con el uso prolongado. Tu especialista te indicará cuál es la opción correcta para tu caso.
4. Cómo colocarlo sin generar burbujas de aire
La burbuja de aire dentro de la cámara de líquido es el problema más frecuente en usuarios nuevos. Una burbuja produce visión borrosa inmediatamente y obliga a retirar el lente y empezar de nuevo.
Técnica básica con los dedos:
- Mira directamente al frente o ligeramente hacia abajo
- Abre el ojo con los dedos no dominantes: dedo índice en el párpado superior, dedo medio en el inferior
- Con la mano dominante, acerca el lente lleno de solución directamente al ojo en posición horizontal — si lo inclinas, la solución se derrama
- Pega el borde inferior del lente al ojo primero, luego inclínalo para que el resto del lente cubra la córnea
- Suelta los párpados lentamente
- Parpadea suavemente una o dos veces
Si ves borroso inmediatamente: hay una burbuja. Retira el lente, rellénalo de nuevo y repite.
Consejo práctico: Colocarse el lente con la cabeza inclinada hacia adelante — mirando hacia la encimera donde está el espejo — ayuda a que la solución no se derrame mientras acercas el lente al ojo. Muchos usuarios lo encuentran más fácil que hacerlo con la cabeza erguida.
5. Cómo retirarlo
Para retirar un lente escleral siempre se usa la ventosa de silicona — no se retiran con los dedos como los lentes blandos pequeños.
- Lávate las manos
- Mira hacia adelante o ligeramente hacia abajo
- Abre el ojo con una mano (índice en párpado superior, dedo del medio en inferior)
- Con la mano dominante, acerca la ventosa húmeda al centro del lente
- Toca suavemente el lente con la ventosa — debe adherirse
- Tira suavemente hacia fuera. El lente se desprenderá con un pequeño ruido de succión
- Coloca el lente en su estuche con solución de conservación
Si la ventosa no se adhiere: humedécela un poco más o limpiarla con solución salina. La ventosa seca no crea succión.
Si el lente parece “pegado”: Es normal sentir resistencia. No jales con fuerza. Parpadea varias veces para remover la cámara de líquido y vuelve a intentarlo.
6. Cómo limpiarlo
La limpieza diaria es fundamental para la salud ocular y para prolongar la vida útil del lente.
Rutina de limpieza al retirar el lente:
- Coloca el lente en la palma de tu mano
- Aplica unas gotas de solución limpiadora para lentes rígidos
- Frota suavemente el lente con el dedo índice durante 20-30 segundos — este paso mecánico es el que realmente elimina los depósitos de proteínas y lípidos
- Enjuaga con abundante solución salina o solución de enjuague para rígidos
- Guarda el lente en su estuche con solución de conservación fresca
Limpieza profunda (semanal o según indicaciones de tu especialista):
Algunos especialistas recomiendan el uso periódico de soluciones enzymatic o limpiadores de proteínas para eliminar los depósitos que la limpieza diaria no remueve completamente. Pregunta a tu optometrista cuál es el protocolo adecuado para el material de tu lente específico.
7. Qué soluciones no utilizar
No todas las soluciones para lentes de contacto son compatibles con los lentes esclerales. Algunas pueden dañar el material o producir irritación ocular.
No uses:
- Soluciones multipropósito para lentes blandos: Están formuladas para polímeros hidrogel y silicona-hidrogel, no para los polímeros rígidos de los esclerales. Pueden producir depósitos o afectar el material.
- Agua del grifo: Nunca. Puede contener microorganismos (incluida Acanthamoeba) que producen infecciones corneales graves y difíciles de tratar.
- Agua destilada: Tampoco. No es estéril y no tiene la osmolaridad adecuada para la salud corneal.
- Solución salina de farmacia no estéril: Debe ser solución salina estéril para uso oftálmico.
- Gotas oculares con conservantes para rellenar la cámara de líquido (puede acumularse y producir irritación).
Siempre usa los productos que te indicó tu especialista. Si tienes dudas, pregunta antes de probar algo diferente.
8. Qué hacer si el lente se empaña
El empañamiento (fogging) — visión que se vuelve nebulosa a lo largo del día sin mejorar al parpadear — es uno de los problemas más frecuentes en usuarios de lentes esclerales.
Las causas más comunes y sus soluciones:
Depósitos en la superficie del lente: La causa más frecuente. El sebo lagrimal y las proteínas se depositan sobre la superficie durante el uso. Solución: mejorar la rutina de limpieza, especialmente el frotado mecánico. El especialista puede recomendar una solución limpiadora más efectiva.
Lipoproteínas en la cámara de líquido: Con el tiempo, el líquido lagrimal puede mezclarse con la solución salina en la cámara. Solución: retirar el lente, enjuagarlo, rellenarlo con solución salina fresca y recolocarlo. Algunos pacientes usan gotas sin conservantes en el ojo antes de colocar el lente para mejorar la calidad lagrimal.
Material del lente degradado: Si el empañamiento es reciente y antes no ocurría, puede indicar que el material del lente ha acumulado depósitos que la limpieza regular ya no puede remover. Consulta a tu especialista — puede ser momento de una limpieza profunda o de evaluar el reemplazo.
Síndrome de ojo seco severo: El lente escleral normalmente mejora la sequedad ocular, pero en casos muy severos puede no ser suficiente. El especialista puede ajustar el tipo de solución salina o agregar gotas lubricantes.
9. Cuándo suspender el uso
Hay situaciones en que debes retirar el lente y contactar a tu especialista antes de volver a usarlo:
- Dolor o ardor intenso que no cede al retirar el lente
- Ojo rojo que no mejora después de un período razonable sin el lente
- Visión que no mejora o que ha cambiado notablemente
- Secreción ocular (legañas, pus) — puede indicar infección
- Lente roto o con grietas: No uses un lente dañado
- Infección respiratoria o conjuntivitis: Suspende el uso mientras tengas síntomas activos
10. Cuándo contactar al especialista
Llama a tu óptica o consulta sin esperar si:
- Tienes dolor que no cede
- El ojo rojo no mejora en 24 horas después de suspender el uso
- Ves flashes de luz o pérdida repentina de visión (síntomas que requieren atención urgente)
- El lente parece no ajustar bien — visión inestable o incomodidad que antes no tenías
- Tu visión con el lente ha cambiado comparado con cuando recién lo adaptaste
No postergues la consulta por molestias que parecen menores. En el queratocono, la salud corneal es frágil y conviene atender cualquier señal de alerta a tiempo.
Preguntas frecuentes sobre el cuidado
¿Cuántas horas al día puedo usar los lentes esclerales? La mayoría de los pacientes puede usar los lentes entre 8 y 16 horas diarias. El tiempo máximo varía según el material del lente, la salud corneal y las indicaciones del especialista. Si el ojo empieza a enrojecerse o a sentirse incómodo, es señal de que es hora de retirar el lente.
¿Puedo dormir con los lentes puestos? No, salvo que el especialista lo indique específicamente. Los lentes esclerales no están diseñados para uso nocturno continuo; durante el sueño la oxigenación corneal es menor y el riesgo de problemas aumenta.
¿Cuánto dura la solución salina una vez abierta? Depende del formato. Los monodosis se usan y descartan. Las botellas multidosis tienen una vida útil después de la apertura — usualmente entre 30 y 90 días — indicada en el envase. Desecha la botella según el fabricante aunque quede solución.
¿Puedo usar mis lentes esclerales para hacer deporte? Los lentes esclerales son más estables que los lentes blandos o rígidos convencionales. Sin embargo, en deportes de contacto o actividades donde haya riesgo de impacto en el ojo, consulta a tu especialista.
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Contenido revisado por nuestro Optometrista Director Jorge Aranda Tello. Especialista en adaptación de lentes esclerales y contactología avanzada.