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La presbicia

La presbicia

La presbicia, que literalmente significa “ojo envejecido”, es una condición ocular relacionada con la edad que hace difícil ver las cosas de cerca.

Cuando se es joven, el cristalino del ojo es suave y flexible. Éste cambia su forma fácilmente, lo que le permite enfocar objetos cercanos y lejanos. Después de los 40 años de edad, el cristalino se vuelve más rígido. Debido a que el lente no puede cambiar de forma tan fácilmente como antes, actividades como la lectura o ver cosas a corta distancia es más difícil. Esta condición normal se denomina presbicia.

Degeneración macular

Degeneración macular

La degeneración macular es un trastorno ocular que destruye lentamente la visión central y aguda, lo cual dificulta la lectura y la visualización de detalles finos.

La enfermedad es más común en personas de más de 60 años, razón por la cual a menudo se denomina degeneración macular asociada con la edad (DMAE o DME).

Causas
La retina se encuentra en la parte de atrás del ojo y transforma la luz e imágenes que entran a éste en señales nerviosas que se envían al cerebro. Una parte de la retina, llamada la mácula, hace que la visión sea más nítida y más detallada.

La degeneración macular por la edad (DME) es causada por daño a los vasos sanguíneos que irrigan la mácula. Este cambio en los vasos sanguíneos también daña dicha mácula.

Existen dos tipos de degeneración macular por la edad:

La DME seca ocurre cuando los vasos sanguíneos bajo la mácula se vuelven delgados y frágiles. Se forman pequeños depósitos amarillos, llamados engrosamientos localizados. Casi todas las personas con degeneración macular comienzan con la forma seca.
La DME húmeda ocurre sólo en alrededor del 10% de las personas con degeneración macular. Crecen nuevos vasos anormales y muy frágiles bajo la mácula. Esto se denomina neovascularization de la coroides. Estos vasos dejan escapar sangre y líquido. Esta forma causa la mayor parte de la pérdida de la visión asociada con la enfermedad.
Los científicos no están seguros de lo que causa la DME. La enfermedad es poco común antes de los 55 años y con mucha frecuencia se observa en adultos de 75 años o más.

Otros factores de riesgo, además de la herencia, son:

Ser de raza blanca
Fumar cigarrillo
Dieta alta en grasas
Pertenecer al sexo femenino
Obesidad
Síntomas
Al principio, uno puede no tener síntomas. A medida que la enfermedad empeora, usted puede tener problemas con la visión central.

SÍNTOMAS DE LA DME SECA

El síntoma más común en la DME seca es la visión borrosa. Con frecuencia, los objetos en la visión central lucen distorsionados y opacos y los colores lucen desvanecidos. Uno puede tener dificultad para leer impresos o ver otros detalles, pero puede ver lo suficientemente bien para caminar o realizar actividades de rutina.

A medida que la enfermedad empeora, uno puede necesitar más luz para leer o llevar a cabo las tareas diarias. Una mancha borrosa en el centro de la visión se vuelve gradualmente más grande y más oscura.

En las fases tardías, uno puede no ser capaz de reconocer las caras hasta que las personas estén cerca.

SÍNTOMAS DE LA DME HÚMEDA

El síntoma inicial más común de la DME húmeda es que las líneas rectas aparecen torcidas y onduladas.

Puede haber una pequeña mancha oscura en el centro de la visión que se vuelve más grande con el tiempo.

La pérdida de la visión central puede presentarse muy rápidamente. Si esto ocurre, se necesita urgentemente una evaluación por parte de un oftalmólogo con experiencia en enfermedad retiniana.

¿Qué es el Glaucoma?

¿Qué es el Glaucoma?

El glaucoma es una enfermedad que daña el nervio óptico del ojo. El nervio óptico se conecta a la retina (la capa de tejido sensible a la luz que recubre la parte posterior del ojo), y está formado por muchas fibras nerviosas, como un cable eléctrico que se compone de muchos cables. El nervio óptico envía señales desde la retina al cerebro, donde estas señales se interpretan como las imágenes que vemos.

En un ojo sano, un líquido claro llamado humor acuoso circula dentro de la parte frontal del ojo. Para mantener una presión constante y normal en el ojo, éste produce continuamente una pequeña cantidad de humor acuoso, mientras que una cantidad igual del líquido sale del ojo. Si usted tiene glaucoma, el humor acuoso no fluye hacia afuera del ojo correctamente. La presión del líquido que queda en el ojo aumenta y, con el tiempo, causa daños a las fibras del nervio óptico.

El glaucoma puede causar ceguera si no es tratado. Sólo una mitad de los tres millones de estadounidenses que se estima tienen glaucoma, son conscientes de que tienen la condición. Generalmente, cuando el glaucoma se desarrolla no presenta ningún síntoma temprano y la enfermedad progresa lentamente. De esta manera, el glaucoma puede robarle su vista gradualmente.

Afortunadamente, una detección temprana y su tratamiento del glaucoma (bien sea con gotas para los ojos, una cirugía de glaucoma o ambas) pueden ayudar a preservar su visión.

 

Hay varios tipos de glaucoma:

Glaucoma de ángulo abierto
Glaucoma de tensión normal
Glaucoma de ángulo cerrado (también conocido como glaucoma de ángulo estrecho
Glaucoma congénito
Glaucoma secundario

Glaucoma de ángulo abierto:
La forma más común de glaucoma se llama glaucoma primario de ángulo abierto. Se produce cuando la red trabecular del ojo gradualmente se vuelve menos eficiente en drenar líquido. A medida que esto sucede, la presión del ojo, llamada presión intraocular (PIO), se eleva. El aumento de la presión del ojo produce daños al nervio óptico, los cuáles pueden ocurrir con diferentes presiones intraoculares en distintos pacientes. Su oftalmólogo (Doctor de los Ojos) establece la presión ideal que el ojo debe tener para prevenir un daño adicional al nervio óptico. Cada paciente tiene una presión ideal diferente.

Por lo general, el glaucoma de ángulo abierto no tiene síntomas en sus primeras etapas y la visión se mantiene normal. A medida que el daño al nervio óptico es mayor, unas manchas negras comienzan a aparecer en el campo de visión. Usualmente, estas manchas no se notan hasta que son grandes, cuando hay un daño significativo en el nervio óptico. Si todas las fibras del nervio óptico mueren, se produce ceguera.

La mitad de los pacientes con glaucoma no tienen una presión ocular alta cuando son examinados por primera vez. Por eso es esencial que el nervio óptico sea examinado por un oftalmólogo para tener un diagnóstico adecuado.